No todos los super‐héroes usan capa

No todos los super‐héroes usan capa

Este es el título de una de mis canciones preferidas, la canción es de un hijo describiendo a su papá y yo tenía que dedicársela a mi papá, porque de verdad es mi super héroe. El papel que juega un papá en la vida de un hijo es muy importante, este es el encargado de proveer, en el caso de las hijas es el encargado de proteger su honor, dador de protección y podríamos continuar con el listado, pero lo que quiero que sepas es que la relación que tengamos con nuestro padre terrenal determinará la relación que tengas con tu Padre Celestial. 

¿Qué quiere decir esto? Que, si tu papá fue un papá ausente, o que abusó de autoridad tendrás la idea de que Dios es así contigo, ahora bien, haber tenido un papá terrenal imperfecto (todas tenemos uno) no quiere decir que Dios es imperfecto.

Déjame contarte cómo es mi papá, que, aunque está lejos de ser un hombre perfecto, sí ha sido perfecto como mi papá y me ha mostrado el reflejo del amor de Dios, la canción me encanta porque lo describe mucho a él. “No pelea contra el crimen ni usa capa, no lee mentes ni levita, pero cada vez que mi mundo necesita ser rescatado él es mi Superman”, no puedo contar cuántas veces mi papá me ha rescatado de una situación que ameritaba morir del miedo, una llanta pinchada, la vez que metí el carro en un río o la vez que me caí de un bus y me desguincé un tobillo.

“Tiene un corazón de oro… me enseñó a manejar, a pelear y a soñar, cuando me ve a los ojos espero que vea que es un héroe para mí.” Cada vez que necesito a mi papá para algo, él está dispuesto a venir en mi ayuda. Sé que muchos hijos dirán esto hoy, pero es que me tocó el mejor papá del mundo. Él es una muestra del dulce amor del Padre. Día con día me recuerda que me ama, cuanto se preocupa por mi bienestar y que en cualquier momento que lo necesite él estará allí para mí.

Al igual que cuando estoy en la presencia de Dios, si mi papá está cerca yo me siento segura. Cuando era niña él me cargaba en sus hombros y con las puntas de mis dedos me sujetaba de sus grandes orejas (las cuales heredé) sabiendo que, si estaba con él, estaba a salvo.

Espero con el corazón que puedas disfrutar de este día del padre junto al tuyo, si ya no lo tienes contigo honra su memoria, abraza los lindos recuerdos que conserves de él. Si tu caso es un papá ausente, recuerda que Dios es el Padre perfecto y puedes acercarte a Él con total confianza sabiendo que no te fallará ni te abandonará. Y si tu papá está contigo para celebrar, abrázalo, mímalo, llénalo de apapachos, honra su vida, dile que lo amas, quizá él no supo expresar amor y cariño, pero sí lo necesita y se sentirá muy feliz en su día.

Papi, feliz día del padre, gracias porque, aunque no soy la hija perfecta me amas incondicionalmente. Te amo.

Julieta González